—¿Cuántos años tiene?

—Veintiuno.

—¿Qué oficio?

—Cajista.

—¿Jura usted decir verdad en todo aquello que le sea preguntado?

—Sí, señor.

—Si así lo hace, Dios se lo premie, y si no, se lo demande. ¿Qué hizo usted el día del crimen?

—La noche antes, Vidal y yo, con dos mujeres, fuimos a ver cómo fusilaban a un soldado; después, por la mañana, dormí un rato, y a las once fuí con una mujer al merendero del puente del Sotillo, en donde nos habíamos citado con Vidal.

—¿Qué parentesco tenía usted con el muerto?

—Era su primo.