—Sí.

—Pues yo también. Las conoceré.

—No sé; son hermanas de un cajista que se llama Jesús.

—La Fea.

—Sí.

—La conozco. ¿Dónde vive?

—En el callejón del Mellizo.

—Aquí mismo está. Vamos a verla.

Salieron de casa; calle de la Arganzuela arriba estaba el callejón del Mellizo, próximo al matadero de cerdos. No había en el callejón que en su principio tenía empalizadas a ambos lados y estaba obstruído por grandes losas puestas unas encima de otras, más que una casa grande en el fondo. Delante de la casa, en un patio grande, trajinaban algunos cañís con mulas y pollinos en las galerías asomaban gitanas negras y gitanillas de ojos brillantes y trajes abigarrados.

Preguntaron a un gitano por la Fea y les indicó el número 6 del piso segundo.