—Hoy dos de Mayo. ¡Día de fiesta nasional! ¡Abaco el extranquero!
El extranquero era Amadeo de Saboya.
Capistun y Bautista anduvieron entre los grupos. Se decía que uno de aquellos caballeros era Cathelineau, el descendiente del célebre general vendeano; se señalaba también al conde de Barrot y a un marqués navarro.
Cuando llegó Martín a Vera se encontró la plaza llena de carlistas;
Bautista le dijo:
—La guerra ha empezado.
Martín se quedó pensativo.
Volvieron Martín, Capistun y Bautista a Francia. Bautista gritaba irónicamente a cada paso:—¡Abaco el extranquero!—Zalacaín pensaba en el giro que tomaría aquella guerra así iniciada y en lo que podría influir en sus amores con Catalina.
CAPÍTULO II
CÓMO MARTÍN, BAUTISTA Y CAPISTUN PASARON UNA NOCHE EN EL MONTE
Una noche de invierno marchaban tres hombres con cuatro magníficas mulas cargadas con grandes fardos. Salidos de Zaro por la tarde, se dirigían hacia los altos del monte Larrun.