—¡Y a propósito, mirad! exclamó, cuando se habla del ruin de Roma.....
—¿Farlane? dijo Vanda.
—Sí, acaba de atravesar la calle.
—¿Solo?
—No; viene con él Shoking.
En efecto, poco después se oyó ruido de pasos en la escalera, luego llamaron a la puerta, y Marmouset corrió a abrir.
Farlane el fenian y nuestro antiguo amigo Shoking, entraron en el aposento.
Ambos venían tristes y abatidos.
—¿Y bien? preguntó Marmouset.
—Nada, dijo Farlane.