—¡Absolutamente nada! murmuró Shoking.

—Es que acabamos por donde deberíamos haber empezado, dijo Marmouset.

—¿Qué queréis decir? preguntó Shoking.

—¿Sabes dónde está Adam street?

—Sí, por cierto, respondió Shoking; está en Rothnite.

—Pues bien; ve a buscar un cab.

Shoking no se lo hizo repetir dos veces, y se precipitó como un alud por la escalera.

Vanda pasó a su cuarto a ponerse un abrigo, y durante ese tiempo Marmouset se quedó hablando con Farlane.

—Esperad a mañana, dijo el joven al fenian, para poner de nuevo vuestros hombres en campaña.

—¿Por qué? preguntó Farlane.