Entonces prosiguió:

—Mi sueño tiene tres partes. En la primera, me encuentro en New-Pembleton, y me paseo por el parque llevando a mi hijo mayor por la mano.

—¿Lord William? le dije.

—Precisamente.

—Querido Tom, interrumpió Betzy, permíteme hacerte una pregunta.

—Di, amiga mía.

—El difunto lord, que yo no llegué a conocer, se llamaba Evandale, ¿no es verdad?

—Sí.

—Y su padre, ¿no llevaba el mismo nombre?

—Así es.