—¡Ah! exclamó Mr. Bruce palideciendo.

—De casta le viene al galgo..... dice el refrán, añadió Tom, y aquí el refrán no miente. Sir Evandale es digno hijo de tal padre.

Y aquí Tom refirió punto por punto a Mr. Bruce todo lo que había sucedido, según ya sabemos por los capítulos precedentes.

—Pero, dijo Mr. Bruce, después que mataste a ese infame, ¿por qué no dijiste nada a mi hermano?

—Quería encontraros antes.

—¿Y se ha casado con mis Anna?

—El mismo día que salí de New-Pembleton se celebraba la boda.

Y dicho esto, Tom refirió la triste odisea de su viaje y las aventuras de su larga estancia entre los negros caníbales.

Mr. Bruce lo escuchó con interés, y cuando hubo concluido, le dijo:

—Ahora veo que en la época en que el gobernador de la Nueva Zelanda escribió a Inglaterra, tú habías salido ya de ella.