Y diciendo esto, Betzy se aproximó a la ventana y miró a la calle.
Pero casi al mismo tiempo se volvió de repente y exclamó:
—¡Calla!... por aquí vuelve..... ¡mira!
Tom se acercó vivamente a la ventana y miró a su vez a la calle.
XLII
diario de un loco de bedlam.
XXVIII
Tom dirigió la vista hacia el punto que le indicaba Betzy.
Veíase allí en efecto una mujer que parecía errar a la ventura, y que con la cabeza levantada iba examinando todas las casas.