—Pero en fin, ¿vos habéis tomado otro camino?

—Sin duda.

—Entonces... ¿podemos salir de aquí?

—Cuando queráis, dijo Shoking. Seguídme.

Y echó a andar por el camino que había traído.

Marmouset y los demás le siguieron de cerca, y al cabo de un cuarto de hora de marcha, se encontraron en fin al pie de una escalera.

—¡Ah! dijo Marmouset, ¿adónde se sube por aquí?

—A la bodega de un public-house.

—Cuyo dueño es uno de los nuestros, añadió el jefe fenian.

—¿Y dónde se halla situado ese public-house?