Y los remos volvieron a caer en el agua.
Cinco minutos después, Marmouset saltaba en tierra, y seguido de sus compañeros, subía por Farringdon street.
—Pero, ¿adónde vamos? preguntó de nuevo Vanda.
—Seguídme, ya lo veréis.
La primera calle que se encuentra perpendicular a Farringdon, al subir de la orilla del Támesis, se llama Carl street.
Thames street es su continuación hacia el este.
Marmouset marchaba con paso tan rápido, que Vanda podía apenas seguirle.
Siguió por un corto espacio Carl street, y se detuvo de pronto delante de una casa, que era mucho más alta que las otras.
Aquella casa era la que había examinado desde el medio del Támesis.
—Ahora, dijo a Vanda, escuchadme con atención.