En dicha Alcazaba Cadima, labrada en tiempo de la primera invasión, sobre otra más antigua, se hallaba una Ráuda, lugar no muy espacioso donde enterraron á Badis y posteriormente al caudillo Aben-Ganía, enterramento que no podía existir sino fuera de este estrecho recinto, en el lado construído por los Ziritas, más espacioso y no menos sembrado de ruínas semejantes á las citadas. Del mismo modo se establecieron los castillos sobre el Mauror y Antequeruela, como se ha visto testimoniado por la existencia de un dilatado cementerio romano, encontrado no hace muchos años por bajo de la muralla y puerta de Niched ó de la altura[156], en la huerta de Zafania[157], cuyo caso se ofrece igualmente en la Alhambra antes del establecimiento de los moriscos, cuando había una población quizá también romana ó fenicia con el nombre de Natívola[158], si hemos de creer la tradición que se pierde en la noche de los tiempos, y que no desecharemos en absoluto.

Siendo simultánea la existencia de Garnata é Illiberis, está averiguado que la ciudad de aquel nombre se hallaba más bien en el lado de la villa de los judíos que en el que se llamó Albaicín ó de los Alconeros, donde parece que se hospedaron unos cuantos yemeníes, guerreros de las invasiones árabes del siglo VIII. Estos estudios ó investigaciones, por más que no ofrezcan novedad, atendiendo lo mucho que se ha discutido y lo poco nuevo que se ha hallado para fortalecer una opinión justa sobre los primitivos castillos de Granada, se reducen á fijar los sitios designados en los planos con más ó menos aproximación, y á situar el primitivo castillo de Romanos entre las puertas de la Señoría y la de los Estandartes, demostrando que la segunda fortaleza de aquel lugar fué completamente de construcción sarracena, y que más tarde todavía, en tiempo de los Ziritas, se reconstruyó y continuó por la placeta del Cristo de las Azucenas, Aljibe grande, convento de San Agustín y cerca de San José ó Antigua mezquita, cuyos cimientos y argamasa es de la clase con que se fabricó lo que hasta aquí era conocido por Alcazaba Gidida ó nueva.

Otra muralla de esta parte de la población acaba de indicarnos el aislamiento desde su origen de aquellas fortalezas, demostrando la existencia de dos grandes suburbios que vinieron á reunirse desde el siglo XII en adelante. Esta está trazada á fragmentos muy visibles todavía sobre la calle de San Juan de los Reyes hasta el Zenete, abrazando el barrio de Badis y de los Morabitos; y quedan por consiguiente murallas de flanqueo y enlace en dirección de la Puerta de Elvira y hacia la casa de la Moneda y convento de Zafra, donde hubo una puerta y muros que señalan un cambio de dirección en la margen derecha del río de Darro, pasado el puente árabe que debió llamarse el del Cadí[159], y alineándose por un lado con la subida y entrada á la Alhambra y su Alcazaba, y por otro siguiendo la orilla hasta un puente que había por bajo de la puerta de Guadix.

Puerta Bonaita.

Desde este punto los baluartes antiguos toman dirección hacia Generalife, cuyos azuores no se terminaron, y otra al Nordeste, recinto de Don Gonzalo, que fué la más moderna muralla extendida hasta la torre del Aceituno, punto avanzado sobre el valle Mardanix que descendía por las Alcudias de Ainadamar y Aben Saad hasta la Puerta de Elvira. Por el Mediodía y Poniente sólo había un recinto murado que pasaba por medio de los barrios más poblados hoy de Granada, como se indica en el plano moderno de esta ciudad[160] y dividido en tres grandes departamentos: el de la Antequeruela, villa de los Judíos, y el del Centro y parte llana. Hubo proyecto y hasta se hicieron puertas en el último recinto que partía desde las Vistillas por la Loma de Abahul hasta Generalife, cuya cerca debía estar próxima á una mina que hay en dirección del Campo de los Mártires por el callejón del Caedero. Los muros todos medían por lo menos una extensión de 2.200 metros, flanqueados de robustas torres en número de 1.030, y 28 puertas principales de las que sólo quedan muy pocas; sus alturas variaban desde 5 á 9 metros, con el espesor desde 1,20 á 1,85. Las puertas, comenzando por la de Elvira, se nombraban en tiempos árabes y cristianos de esta manera[161]:

La de Elvira, (Elveira Illiberis) al final de la calle de este nombre porque por ella se tomaba el camino de esta antigua población, que debía hallarse á dos leguas de Granada entre Atarfe y Pinos.

Boquete de Darro (puerta de Batrabayon, según Nebrija), estaba en el sitio que hoy se llama Boquerón y que era su verdadero nombre.

De Oneider, de la Erilla, ó de Bibalunata, frente á la calle de San Jerónimo, cerca del altar mayor de la Colegiata.

Bib Almazán, que estaba junto á la Pescadería, aunque su verdadero nombre era de Bibamazda, puerta del Circo donde se hacen juegos, y de la Conversación.