Son muchas las inscripciones que tenía y las que infaliblemente se descubrirán cuando se arruinen ó se levanten las gruesas capas de yeso que en sus paredes ocultan los arabescos y labrados moriscos.
Antigua Madriza.
Mármol cita esta inscripción de un escudo:
«Si tienes la dicha de mirar en lo interior de esta casa, labrada para habitación de las ciencias, para firmeza de la grandeza, y para lustre de los venideros siglos, verás que está fundada en dos prerogativas, que son la firmeza en la justicia, y la piedad; prerogativas que lograron los que se emplearon en ella, para la gloria de Dios. Si en tu espíritu hace asiento el deseo del estudio y de huir de las sombras de la ignorancia, hallarás en ella el hermoso árbol del honor. Hace el estudio brillar como estrellas á los grandes, y á los que no lo son los eleva con igual lucimiento. Con él puedes conseguir el camino de la luz cuando desengañado resuelvas huir de la oscuridad del mal. Si buscas la estrella de la razón, verás su claridad sin engaño, aun por entre las nubes de la duda. Pero reducido á la ciencia, para aprovechar en ella has de volver tu cara al bien obrar, y has de desechar toda inclinación al mal. No es el camino de la sabiduría para el que lo anda cargado de malvada codicia. Sigue, pues, este consejo, así hallarás el provecho cuando anciano, cuando mozo serás estimado y te buscarán las dignidades. Vuelve los ojos al cielo del pueblo y verás cuántas estrellas que tenían muy escasa luz, se hallan por este camino llenas de infinitos resplandores. Y si bien reparas, verás que unas de ellas hacen la corona y otras son las columnas de la casa del saber. Ellas alumbran los corazones, ellas guían al bien y nos son verdaderos amigos que nos aconsejan. Acepte Dios tanto bien instituído por Yusuf, estrella del más alto grado, brillante en la ciencia y en la ley».
No sabemos que pueda escribirse cosa más útil en los tiempos de civilización que alcanzamos, pues bien: ¡hemos llamado bárbara á la raza que trazó estas líneas hace seis ó siete siglos!
Como descriptiva del edificio principia otra leyenda.
«Advierte esta maravillosa entrada..... sus bruñidas piedras..... y su artificio singular..... etc.»
Y con efecto, todos los mármoles que hemos hallado están labrados primorosamente.
Se explicaba aquí Teología, Matemáticas, Retórica y Poética, Medicina, Jurisprudencia, Historia y Arte Militar.