San Justo y Pastor.

Antigua iglesia de jesuítas, que ocupaban también los edificios que son hoy Universidad, Jardín Botánico y el Gobierno civil. Es de rica y esmerada construcción. Su planta latina, y su alzado greco-romano con una elevada cúpula. El retablo es bueno, la portada costosa, con esculturas de los Moras y otros detalles que demuestran el poderío de sus fundadores. Contiene cinco cuadros grandes de Atanasio para cerrar los nidios de relicarios, y otros cuatro de la vida de San Ignacio. Además los hay de Blanes, una Concepción de Atanasio, y otras obras de menos importancia.

La Universidad.

Fundada en 1531 por Carlos V, dotada por aquel monarca con cátedras de Filosofía, y por Clemente VII con los privilegios mismos de las de París, Bolonia y Salamanca, en ella se estudia Teología, Literatura, Ciencias, Jurisprudencia, Medicina, Farmacia y hay cátedras de Árabe, Hebreo, etc. Tiene hoy un buen claustro de profesores; acuden á sus áulas unos setecientos alumnos, por término medio, cada año, que vienen de un radio de ocho ó diez provincias, y posee una Biblioteca con más de 21.000 volúmenes, entre los cuales se pueden contar 12.000 que tienen verdadero interés. Los gabinetes de Física, Historia natural y Química están surtidos de colecciones é instrumentos modernos, aunque no en extraordinaria dotación.

Del edificio no debemos citar más que su portada de piedra, bien trabajada y de mal gusto.

San Juan de Dios.

Frente al extinguido convento de San Felipe, cuya construcción es rica y elevada aunque poco bella, se halla el Hospital é iglesia de aquel nombre. Cuenta en su recinto con locales suficientes, distribuídos en muchos salones, que se dedican á enfermedades diversas. Posee una Clínica ó Escuela de Medicina práctica, dotación facultativa suficiente, y bastante asistencia.

En 1552 se principió este Hospital, y muchos años después, la iglesia, digna de notarse, no por el buen gusto que en ella campea, sino por el extraordinario ornato con que fué construída: costó ciento cuarenta mil duros. La puerta del Hospital tiene una regular estatua del Santo, atribuída á Mora. El claustro fué reparado en 1749, haciéndose los frescos por Ferrer, de Zaragoza, y los lienzos por Sánchez Sarabia. En la escalera había una pintura de Juan de Sevilla, otra enfrente, de Medina, y otras dos pequeñas de Vargas. En el Oratorio una estatua de Mora.

La portada de la iglesia tiene esculturas de Vera, Moreno, Ponce de León y Perea. En una tarjeta sobre el arco principal dice: «Haced bien para vosotros mismos,» palabras con que pedía limosna el Santo.

Las cúpulas y torres son de rara estructura, cubiertas de pizarra y azulejos. Triunfa Churriguera en todo el decorado interior, donde hay muchos frescos y estatuas de Sarabia é imágenes de Santisteban y Mora; dos cuadros de mucha composición de Cárlos Morato, y otros dos á los lados del retablo, no malos de Conrado Giaquinto. En la Sacristía cuatro cuadros de Atanasio, buenos, y una escena de la vida del Santo, de Vargas. El Camarín, rico en mármoles, en pinturas, en alhajas y en reliquias. Otro Camarín con más cuadros, de Vargas, Sarabia y Ferrer. Los mármoles de uno y otro son de Lanjarón, Cabra, Macael y Loja. Por último, todo está prodigado menos el sentimiento del bello arte.