[123] Era constante el uso de estañar los hierros de las puertas, lo cual los hace aparecer plateados.

[124] Hurtado de Mendoza dice en su «Historia de la rebelión de los moriscos:» «Aposento real y nombrado..., que después acrecentaron diez reyes sucesores suyos (del fundador), cuyos retratos se ven en una sala, alguno de ellos conocido en nuestro tiempo por los ancianos de la tierra».

[125] Se conserva en casa del señor marqués de Villaseca.

[126] Argote de Molina en su «Nobleza de Andalucía».

[127] Tomo XVI, pág. 267, texto árabe.

[128] Dice el muy docto Don Aureliano Fernández Guerra «que fué mortificación y escándalo al famoso Ibn-Jaldun cuando vino de Africa á la ciudad del Genil, año de 1363, hallar retratos y cuadros de romanescas aventuras (en bien adobados cueros y en lienzos y tablas) adornando los techos y muros de las casas reales y de casi todos los ciudadanos», lo cual nos demuestra que no podrían ser solo los cristianos los pintores, sino que habría muchos moriscos que aprenderían á hacerlo, y que los maestros serían de origen bizantino como la mayor parte de la población donde también había muchos cristianos, pero no tantos en mi concepto, como se afirmó en el Concilio Vienense de 1311, porque después de conquistada esta ciudad por los Reyes Católicos, formaban mayoría los moriscos verdaderos creyentes, que llegaron á sublevarse en defensa de sus costumbres y de su religión.

Y dice el mismo Fernández Guerra: «Paréceme error histórico el de haber supuesto que en España, cristianos y mahometanos fueron siempre vecinos irreconciliables... no los dividían playas como las que separan de las tierras los mares. En los territorios libres por la cruz, y lo mismo en los esclavizados por el Korán, vivían juntos y según su diferente religión, cristianos, judíos y musulmanes; caballeros de un reino fincaban y se avecindaban en el otro, ó se ponían á su servicio, etc., etc.,» y esta tan ilustrada opinión favorece la emitida por nosotros sobre las relaciones y continuo roce que existía entre tan diversas familias, origen del novelesco trance que representan las dos mencionadas pinturas.

[129] ¿Podrá este verso haberle dado el nombre de Dos Hermanas?

[130] Hemos visto los mosáicos del mismo género, imitaciones que se han hecho en Londres, París, Berlín, etc., en los que cada piececita tiene una convexidad diferente.

[131] Archivo, legajo 28.