[132] Lindaraxa, la casa de Aixa.
[133] Los hemos hallado nosotros con motivo de nuestras obras, y conservamos fragmentos.
[134] Llamamos la atención sobre este verso que sostiene nuestra opinión de no existir el Patio de Lindaraxa que se ve desde estas ventanas, en tiempos antiguos. Con efecto, desde el Mirador se veía bien casi toda la ciudad y el río Darro. El alcázar por este lado terminaba en estos muros exteriores.
[135] Existe dificultad muy grande en interpretar bien la traducción de los letreros árabes, según hemos notado en las versiones que de ellos se han hecho por muy competentes orientalistas. Ultimamente nos ha dicho nuestro ilustrado amigo el Sr. Comandari, persona nacida en Damasco y conocedora de la lengua clásica, que puede haber en las inscripciones de la Alhambra un segundo significado, por la combinación de letras que expresan las fechas y nombres de artífices, que no se encuentran por ninguna otra parte del edificio, lo cual se llama el álgebra del alfabeto árabe. En la Siria hay leyendas que tienen este doble sentido.
[136] De Leval: hechas para el palacio moderno.
[137] Memoria leída por D. Manuel Gómez Moreno.
[138] «Viñedos» en lengua árabe.
[139] En el tomo III; rarísimo.
[140] Así lo revela la inscripción de la entrada.
[141] Pedro Machuca, que fué el encargado por el conde de Tendilla para hacer la tasación de lo hecho por Julio Aquíles, pintor de imaginería, en la estufa de las casas reales de la Alhambra, tasó las obras y pinturas del dicho Julio del modo siguiente, en 23 del mes de Marzo de 1546: