«¡Oh, heredero de los Ansares, y no por línea trasversal, herencia de grandeza con la cual despreciarás á los más encumbrados!»
«La paz de Dios sea contigo eternamente; multiplíquense tus placeres y aflijas á tus enemigos».
Seguiremos por los cuartos más principales del palacio en el orden que traemos, remitiendo al lector al plano de todo él, para que allí vea los nombres é importancia de los pequeños y ruinosos pasadizos, que no describimos minuciosamente.
Sala de los Abencerrajes[110].
Se entra á ella por una hermosa puerta de lacería primorosamente labrada[111] y el nombre que se da á esta algórfia desde el siglo XV, se funda en varias tradiciones más ó menos probables. Dícese que los Abencerrajes constituían una tribu influyente por su valor, que poseía palacios en la Alhambra y al pie de Sierra Nevada[112], la cual favorecería la causa del último rey, perseguido por su padre Abul Hacen. Este monarca se había enamorado de la Zoraya[113], y ocasionado la separación de su legítima mujer la sultana Aixa. La favorita instigaba al rey para que dejase degollar á los hijos de aquélla, hasta el punto, que la sultana temió por la vida de éstos y los salvó descolgándolos con las tocas de sus esclavas por la torre de Comareh, y huyendo con ellos á Guadix, se puso al amparo de los Abencerrajes. El pueblo maldijo á Hacen, y trajo de Guadix al hijo para colocarlo en el trono.
La versión de Pérez de Hita expone, que en la corte de Abu Abdil-lah existían enemistades entre Zegríes y Abencerrajes. Un torneo habido en la plaza de Bibarrambla dió á los primeros la victoria. Estas dos familias se aborrecían, y un Zegrí acusó públicamente á los Abencerrajes de estar en tratos con los cristianos enemigos, y á Hamet de tener amores secretos con la reina. Enterado el rey, citó con engaños en una sala de la Alhambra á los Abencerrajes, y los hizo degollar á todos. La reina iba á ser quemada en una hoguera, y el día de la ejecución, dícese, que aparecieron cuatro caballeros campeones de la calumniada, que demostraron su inocencia en singular combate.
Sala de los Abencerrajes.
Desde que se conoce la historia escrita por D. Hernando de Baeza perdieron aquellas versiones su misterio. Según ésta, la Zoraya fué traída muy joven á la Alhambra desde las cercanías de Cabra, donde había sido cautiva. Creció en el Alcázar, y siendo hermosa, Muley Hacen la distinguió hasta provocar los celos de la sultana Aixa; ésta temió por la vida de sus hijos, y sacándolos del palacio por un ajimez de la torre de Comareh, descolgándolos con las tocas blancas de las odaliscas, huyó á Albaicín, donde estuvo ocho días hasta que partió para Guadix, dícese, ayudada por los Abencerrajes. Hay detalles preciosos de aquella tradición que el lector hallará en tan notable libro. Únicamente recordaremos que la Zoraya vivió con el monarca, dominando el harem y engalanada con las ricas joyas de la madre de Boabdil.