—Adivina.

—¿Eduardo, el hijo del alcalde?

—No. Eduardito es un pedazo de alcornoque. ¡El, el hijo del alcalde, prendarse de una muchacha pobre! ¡Cuándo! El enamora a Gabrielita Fernández....

—¿A la jovencita rubia, la que toca muy bien el piano?

—¿Ya la conoces?

—El otro día la vi en la reja.

—¡Guapa! ¿No es verdad?

—¡Reguapa! ¡Linda como un sol!

—Eduardo se perece por ella.

—Entonces, ¿quién es el pretendiente de Angelina?