Los campos de Cuba se dividen, para los efectos del cultivo del tabaco, en las zonas llamadas respectivamente: llano y pinar, es decir, tierra llana y tierra ligeramente ondulada.

Sección española de Agricultura

Los tabacos del llano expuestos á luz intensa toman una coloración extraña, mejor dicho: se decoloran en algunos trozos de la superficie, convirtiendo la homogeneidad del color pardo negruzco del tabaco en un abigarramiento extraño que recuerda el color del lagarto. Los puros que experimentan este cambio de color se dice que lagartean, y desde luego descubren, por ese solo fenómeno, su procedencia; los tabacos que lagartean proceden invariablemente de la zona llana; los de la del pinar conservan su color y su mérito, porque el lagarteo no sólo influye en el aspecto, sino también en el gusto del tabaco, debido quizá á que siendo el cambio de coloración producto de la conversión de substancias activas en cuerpos neutros, la nicotina se hace preponderante y con ella el gusto astringente, que satura y fatiga fácilmente el paladar. Así lo creen personas competentes, ya que la rica hoja tan conocida en el mundo con el nombre de «Vuelta de Abajo», según análisis efectuado en el laboratorio de don Calixto López, no llega á tener 1 por 100 de nicotina, siendo debido á esto que el tabaco de aquella procedencia se distinga por su suavidad, buen gusto y no cansar al consumidor.

Y con esa explicación ya será fácil clasificar y estudiar las instalaciones de la isla de Cuba y conocer la procedencia del tabaco, sin necesidad de recorrer los campos y las fábricas de la isla. Hallo en primer término la primorosa instalación de «La Comercial», de Fernández Corral y C.ª, cuyos tabacos en su generalidad proceden del llano; sigue la casa Bances y López, conocida en los mercados con el nombre de Calixto López, cuyos tabacos han resistido la acción de la luz en los tres meses de exposición, presentando clases comprendidas entre 35 y 800 duros el millar.

Si el Jurado inspecciona la sección cubana con algún discernimiento, verá que la marca «Flor de Cuba» emplea tabaco de las dos procedencias, llano y pinar, García Cuervo, de Santiago de las Vegas, pinar únicamente; L. Carvajal, llano y pinar, H. Upman, tabaco superior bajo todos conceptos, lo mismo que la marca «La Rosa» de Santiago, siendo ya menos importantes «La Carolina», «La Flor de Trespalacios», J. Inclán Díaz y C.ª, Juan Cueto y hermano y F. P. del Río y C.ª, Habana, aunque todos emplean buen tabaco, en la tripa y capa, que es lo que recomienda especialmente el tabaco de Cuba, cuya elaboración compite ventajosamente con la producción del resto del mundo.

La casa Salomón hermanos, de la Habana, presenta dos cajas de hoja de la Vuelta de Abajo; el producto está tan acreditado que no necesita acudir á ninguna Exposición para mejorar su crédito y aumentar su venta.

Sigue, como importantísima, la producción azucarera; pero no busque el visitante instalaciones ostentosas como las que honran la industria tabacalera, ni en gran número, pues sólo hay una muy modesta de Guanajay que produce azúcar centrífugo de 98 grados, es decir, azúcar casi puro que derrotará al azúcar común y al de remolacha cuando las amas de casa conozcan la diferencia de dulce que existe entre ellas, y otra instalación poco ostentosa, pero rica en datos económicos, del ingenio «Carmen», de Crespo.

Unas cuantas fotografías, unos cuantos botes de azúcar centrífugo y estas noticias, que copio sin comentario, constituyen la nota preeminente de estas instalaciones.