Producción diaria del ingenio «Carmen», de Crespo: 600 sacos de 325 libras de peso unitario; producción anual alcanzada en cuatro meses, 72,000 sacos de 23.400,000 libras de peso.

Abunda, y toma cada día incremento, la producción de cacao, crema de cacao, vermouth y ron de caña, ginebras, coñacs, anís escarchado y alcohol de caña para usos industriales y medicinales, habiendo presentado hermosas instalaciones Trespalacios y Aldabó, Bacardí y C.ª, Díaz Santacana y la marca «El Infierno».

Y al pensar que toda esa inmensa riqueza puede aumentarse de un modo extraordinario, es triste cosa observar que los que emigran á la América continental olvidan que hay en Cuba muchos campos que roturar y muchas fortunas que hacer, arrancadas del seno de la tierra patria, menos mortífera y menos ingrata de lo que se supone; que en todo país lejano se levanta la leyenda de la exageración, con sus preocupaciones y desencantos, propios de todo lo que aleja de la familia y la patria pequeña.

La agrupación de Cuba, ostentosa, limpia, simétrica, formada de colecciones que honran á los que han gestionado los intereses de la gran antilla española, rodeada por la decoración ejecutada por el tallista italiano Ferrari, que dibuja primorosamente y pule, talla y abrillanta el boj como si fuera cera, resulta un contraste desfavorable para España. Es achaque nuestro y sobre todo de la población rural, cuidar poco de lo externo; aun hay quien cree, en las montañas y en las llanuras de nuestra península, que el buen paño en el arca se vende, y mientras Cuba ha empleado las mejores maderas de sus bosques y los más inteligentes ebanistas de sus ciudades para levantar verdaderas obras de arte á la poderosa industria tabacalera, las colecciones de la metrópoli, mezquinas, mal pintadas y peor construídas, conteniendo productos valiosos y ricos, parecen ser, ellas que deberían serlo casi todo, la cenicienta de la casa.

Y con ser tanto lo que podíamos haber enviado á esta Exposición, no para alardear de lo que tenemos, sino para buscar los mercados que nos faltan, previo el estudio de las necesidades de las naciones del continente americano que podemos satisfacer, el poco espacio que tenemos hemos debido compartirlo con Filipinas y Puerto Rico, quedando para la península un rincón que ha embellecido, aun contando con tan pobres elementos, la práctica, la discreción y el acreditado savoir faire de nuestro inteligente comisario de Agricultura, don Vicente Vera.

Pero como Puerto Rico ha venido á esta Exposición con un presupuesto copioso, los productos farmacéuticos, los alcoholes diversamente aromatizados, los cafés, los cacaos, los azúcares que constituyen sus más valiosos elementos de producción, se han presentado con lucimiento, pudiendo ostentar al pie de la colección de cafés la fórmula americana por excelencia: «The coffee of Portorico is the best of the World».

Pero, dejando á un lado esas disquisiciones, mejor que todo eso, mejor que el afán inmoderado de publicidad, que raya aquí en lo ridículo, ha de ser para mis lectores el conocimiento de los siguientes datos económicos:

Producción media anual de Puerto Rico:

Café, 30,000 toneladas.

Azúcar, 60,000 íd.