Los cilindros trituradores están estriados en espiral de 15 á 20 grados, formando las estrías de cada par de cilindros ángulos comprendidos entre 30 y 40 grados, y dispuestos de manera que, mientras un cilindro da 500 vueltas, el otro del mismo par no da más que 200.
Separadas las sémolas se guardan ó muelen para convertirse en harina. Para conseguir esto último, se emplean cilindros lisos de distinto diferencial en su movimiento, moliéndose tres, cuatro y cinco veces en laminador de paso cada vez más estrecho.
Los cernederos, de movimiento oscilatorio, debidamente preparados, van separando los diferentes residuos de la molienda, clasificando las sémolas y las harinas automática y primorosamente.
Allís fabrica molinos que producen 50, 75, 100, 150 y más quintales de harina cada veinticuatro horas, empleando fuerzas motrices de 16, 20, 25 y más caballos de fuerza.
El desgaste de los cilindros se rectifica en los talleres de Allís, marchando aquí este mecanismo industrial con una perfección admirable.
No pretendo haber esbozado siquiera tan interesante estudio, que recomiendo, por creerlo productivo, á los que tengan interés en moler cereales con perfección, y conservar harinas puras, blancas y nutritivas, procedan ó no del territorio nacional.