Vinieron los pajaritos a descansar en las ramas del pino, i al verlo arrancado de cuajo, dijeron:
—Qué es lo que tienes, pino,
tendido en forma tal?
—Ha muerto Juan Raton;
Carochiña, en un ai;
por esto la mesita
se ha metido a danzar;
en seguida la puerta
o se abre o cierra ya;
en seguida la llave
se tuvo que quebrar;
i yo, que soi el pino,
me arranqué, cual mirais.
—Nosotros, pajaritos,
nos vamos a cegar.
Los pajaritos se sacaron los ojitos, i despues fueron a la fuente a beber agua.
I les dijo la fuente:
—¿Qué os causó, pajaritos,
tanta Ãnfelicidad?
—Ha muerto Juan Raton;
Carochiña, en un ai;
por esto la mesita
se ha metido a danzar;
en seguida la puerta
o se abre o cierra ya;
en seguida la llave
se tuvo que quebrar;
sin raiz quedó el pino
por un motivo igual;
i nosotros ahora
sin vista nunca mas.
—I yo, que soi la fuente,
me tendré que secar.
Vinieron los hijos del Rei con sus cantaritos para llevar agua de la fuente, i al verla sin una gota, esclamaron:
—¿Qué es lo que tienes, fuente,
que tan sequita estás?
—Ha muerto Juan Ratón;
Carochiña, en un ai;
por esto la mesita
se ha metido a danzar;
en seguida la puerta
o se abre o cierra ya;
en seguida la llave
se tuvo que quebrar;
sin raiz quedó el pino
por un motivo igual;
despues los pajaritos,
sin vista nunca mas;
i yo, que soi la fuente,
me tuve que secar.
—I nosotros, los cántaros
rompemos sin piedad.
Volvieron los niños a palacio, i la Reina alarmada les preguntó:
—¿Por qué los cantaritos
rotos ahora están?
—Ha muerto Juan Raton;
Carochiña, en un ai;
por esto la mesita
se ha metido a danzar;
en seguida la puerta
o se abre o cierra ya;
en seguida la llave
se tuvo que quebrar;
sin raiz quedó el pino
por un motivo igual;
despues los pajaritos,
sin vista nunca mas;
la fuente, por su parte,
se tuvo que secar;
i nosotros, los cántaros
rompimos sin piedad.
I les repuso la madre, en el acto: