39. EL GUAIRAO Y EL SAPITO.

Pasó volando un Guairao por encima de un estero, y al ver a un Sapito, bajó para comérselo; pero el Sapito, que lo vió a tiempo, de un salto se metió al agua. El Guairao, que es medio filósofo, dijo:[{228}]

—¡Miren lo que son estos lesos!

permiten ahogarse en el estero,
por no pasar por mi guargüero.

40. LOS GUAIRAOS Y EL SAPO.

Iban volando dos Guairaos y divisan a un Sapo que estaba de espaldas con la guata al sol, tan blanquita, que le brillaba. Dice un Guairao al otro:

—Hermanito, el que está ahí ¿no es un Sapo?

Y el Sapo, que los oye, le contesta:

—No soy un Sapo;
¿que no vis que soy un trapo?

Entonces el Guairao dijo: