—¿Qué haré? picaré o no picaré? si pico, me mancho el pico, y si no, me muero de hambre.

Así estuvo meditando por algún rato y mirando los granos de trigo, hasta que cayó en la tentación y se dió un buen hartazgo.

Siguió su camino y a poco andar encontró una mata de Malva y le dijo:

—Malva, límpiame el pico, que voy a la boda de mi primo Juan Periquito.

La Malva dijo:

—No quiero.

Más adelante encontró a una Oveja y le dijo:

—Oveja, come a Malva, que Malva no quiso limpiarme el pico, que voy a la boda de mi primo Juan Periquito.

La Oveja dijo:

—No quiero.