[F] Quedó muerto, hecho una bolsa de huesos, informe.
[G] Lo que se presuma de literario en esta versión, seguramente que no es adorno superior a las descripciones, reflexiones y formas pintorescas que daba Liberona a la narración. Pueda ser que algunas haya yo cambiado, por olvido de los originales; pero no son invenciones mías, sino reflejos borrosos ya, por los cuarenta años transcurridos, pero fieles representantes de la impresión causada por el cuento en un niño de 13 años.—R. Rengifo
[H] El maestro Tránsito, que sazonaba sus cuentos con comentarios más o menos sabrosos, agregó lo que sigue:
“Una ocasión estaban varios trabajadores reunidos después del trabajo y entre ellos había uno que era calvo y lampiño; y otro que se las daba de poeta le dijo:
“Al amigo Pedro Antonio
le ha pasado lo que al Jote:
por comer la mejor presa,
perdió toda la cabeza
y se le peló el cogote.
“Lo que ha quedado por refrán y se les dice a los que son faltos de pelo”.
[I] El Cuero o Manta es una especie de piel o tela gruesa extendida en el fondo de los ríos y lagunas, que atrae a las personas, animales y pequeñas embarcaciones tripuladas que pasan a su alcance. La simple vecindad de cualquier ser viviente le irrita y se levanta y se recoge asiendo entre los pliegues que forma con sus movimientos al que ha tenido la desgracia de acercársele y que irremisiblemente perece ahogado. El Cuero o Manta se alimenta de sus víctimas. (R. F.)
[J] Huelga la explicación de haber muerto reventado nuestro carpintero, pues seguramente acostumbraría él gastar su paga semanal divirtiéndose en casa de algunas familias pobres de esos lugares, en que se prodigaría el licor, como acostumbra hacerlo nuestro pueblo en reuniones de esa especie. El que se sobrepasara atrevidamente en alguna de esas remoliendas: el que perdiera la vida y le pasara casual o intencionalmente una carreta por encima, es cosa nada extraña en tiempos y en campos como aquellos.
Este cuento de brujos y muchos otros, ciertamente habrán servido para encubrir o disculpar un asesinato ante los campesinos o gentes crédulas.—R. Rengifo.
[K] Pueblecito del departamento de Victoria, provincia de Santiago, en el cual es fama que ha habido muchos brujos, y, según algunas personas, todavía los hay.