¿Quieres pan de la fiesta, Laureaniño? ¿Y un melindre?

EL IDIOTA

¡Releche!

LA TATULA

Se encandila viendo a la rapaza. ¡Es muy pícaro!

El idiota agita las manos con temblor de epilepsia, y pone los ojos en blanco. La niña deja sobre el dornajo guindas y roscos, y vuelve a sentarse en medio de los padres, abstraída y extática. Con su hábito morado y sus manos de cera, parece una virgen mártir entre dos viejas figuras de retablo.

LA MADRE

Ludovina, no consientas que tanto le den a beber. ¡A pique de que lo maten!

LA TATULA

¡Maldita palabra!