MIGUELÍN

Bebe, Napoleón Bonaparte.

EL SOLDADO

Píntale unos bigotes como los del Káiser

MIGUELÍN

Voy a afeitarle una corona.

LA TATULA

Tienes ideas del pecado.

A canto del hogar, un matrimonio de dos viejos, y una niña blanca con hábito morado, reparten la cena. Rosquillas, vino y un pañuelo con guindas. La niña, extática, parece una figura de cera entre aquellos dos viejos de retablo, con las arrugas bien dibujadas y los rostros de un ocre caliente y melado, como los pastores de una Adoración. El grito del idiota pone la flor de una sonrisa en la boca triste de la niña.

LA NIÑA