LA REINA

¡Este día acabo!

Se dobla con la boca pegada a la tierra, el pelo sobre las mejillas, y las manos arañando la yerba. Bajo el cairel roído del refajo, las canillas y los pies descalzos son de cera. Rosa la Tatula la contempla con expresión de sobresalto.

LA TATULA

¡Prueba a levantarte! ¡No entregues el alma en este camino, criatura! ¡Tienes que hacer confesión y ponerte a las buenas con el Señor!

LA REINA

¡Ay, qué gran romaje! ¡No falta condumio!

LA TATULA

La dolor te priva el sentido.

LA REINA