¡Recogedme ese pañuelo, que no le cabe encima más moneda!... ¡Calla, Laureano!... ¡Ay, qué bueno!...
LA TATULA
¡San Blas! ¿Esto es delirio?
LA REINA
¡Marelo, pon un vaso de agua de limón! ¡Hay dinero, Marelo!... ¡Hay dinero!
LA TATULA
¡Juana Reino, no acabes aquí, que me comprometes! ¡Prueba a tenerte! ¡Vamos para la aldea!
LA REINA
¡Qué estrellón en el Cielo!
La Tatula intenta levantar aquella reliquia doliente, y el cuerpo flácil y deshecho escúrrese alzando los brazos como dos aspas.