¡Muy tunante!

LA TATULA

¡Y muy divertido!

MARI-GAILA

¡Por algo yo le aborrezco!

JORNADA TERCERA: ESCENA III

San Clemente. La iglesia románica de piedras doradas. La quintana verde. Paz y aromas. El sol traza sus juveniles caminos de ensueño sobre la esmeralda del río. Séptimo Miau aparece sentado en el muro de la quintana. Simoniña, en la sombra del pórtico, arrodillada a la vera del carretón, pide para el entierro. La enorme cabeza del idiota destaca sobre una almohada blanca, coronada de camelias la frente de cera. Y el cuerpo rígido dibuja su desmedrado perfil bajo el percal de la mortaja azul con esterillas doradas. Encima del vientre, inflamado como el de una preñada, un plato de peltre lleno de calderilla recoge las limosnas, y sobrenada en el montón de cobre negro una peseta luciente.

SÉPTIMO MIAU

¡Qué! ¿Se junta mucha moneda?

SIMONIÑA