¡Que si llegaron a verla de cara al sol con uno encima!
SIMONIÑA
¡Revoluciones y falsos testimonios!
LA VOZ EN LOS MAIZALES
¡Yo no la vi!
PEDRO GAILO
¡Ni la vio ninguno que sepa de cumplimientos!
LA TATULA
¡Así es! Casos de conducta no llaman trompetas.
Pedro Gailo corre pisándose la sotana, y se desvanece por la puerta de la iglesia. Sube al campanario, batiendo en la angosta escalera como un vencejo, y sale a mirar por los arcos de las campanas. El carro de la faunalia rueda por el camino, en torno salta la encendida guirnalda de mozos, y en lo alto, toda blanca y desnuda, quiere cubrirse con la yerba Mari-Gaila. El sacristán, negro y largo, sale al tejado, quebrando las tejas.