UNA VOZ

¡Te creí difunto!

OTRA VOZ

¡Tiene siete vidas!

QUINTÍN PINTADO

¡Jujurujú! ¡Miray que dejó los cuernos en tierra!

El sacristán ya salía por el pórtico, con una vela encendida y un libro de misal. El aire de la figura, extravío y misterio. Con el libro abierto y el bonete torcido cruza la quintana, y llega ante el carro del triunfo venusto. Como para recibirle, salta al camino la mujer desnuda, tapándose el sexo. El sacristán le apaga la luz sobre las manos cruzadas, y bate en ellas con el libro.

PEDRO GAILO

¡Quien sea libre de culpa, tire la primera piedra!

VOCES