MARI-GAILA
Y el engendro bebió algún trago de la misma agua, pues todo se derramó, con perdón, en las pajas. Fue menester lavarlo como a un niño de teta. ¡Y si supieseis qué completo es de sus partes!
MARICA DEL REINO
¡Calla, cuñada! Poco tendrás que renegar de tales trabajos, que yo me hago cargo del carretón.
MARI-GAILA
¡Ahí está tu hermano! Con él te gobiernas, Marica.
MARICA DEL REINO
¿Qué tienes tú que deponer, hermano mío?
PEDRO GAILO
Los brazos de un hombre llevan mejor cualisquiera carga.