¡Pues no se dan las pocas mujeres de gusto y postín en esta tierra! Y usted habrá oído de una que tiene fama en el mundo. ¡La Carolina Otero! Pues esa es hija del legoeiro de San Juan de Balga. ¡Esa, la propia que se acuesta con el rey de los franceses!

EL COMPADRE MIAU

Los franceses no tienen rey.

EL VENDEDOR DE AGUA DE LIMÓN

Pues del que manda allí.

EL COMPADRE MIAU

Allí es República, como debiera serlo la España. En las Repúblicas manda el pueblo, usted y yo, compadre.

EL VENDEDOR DE AGUA DE LIMÓN

Pues entonces, ¿con quién se acuesta la hija del legoeiro de San Juan de Balga? ¡Porque la historia es cierta! ¡Y ahí tiene usted una hija que no se olvida de su madre! ¡La sacó de andar a pedir, y la puso taberna!

LA TATULA