LA DAMA

Dejan al menos los recuerdos, porque tú estás aquí.

EL ABAD

¡Carabel! ¡Capitán!

LA DAMA

¿Nos abandona usted, señor Abad?

EL ABAD

Por breves momentos, contando con su venia. Esta visita no es solamente para saludar á nuestro ilustre Marqués, lo es también para tomar un libro que recuerdo haber visto en la biblioteca del Palacio: «El Florilegio de Nuestra Señora»: una colección de sermones. Tengo encargo de predicar en la fiesta de Santa María de Andrade, que este año se celebra con gran solemnidad.

LA DAMA

La biblioteca entera está á su disposición.