US manos se estrechan en silencio. Están sentados en el fondo del mirador, desde donde distinguen el jardín iluminado por la luna, los cipreses mustios destacándose en el azul heráldico, coronados de estrellas, y una fuente negra con aguas de plata. En medio de aquel recogimiento resuenan en el corredor las madreñas de Florisel. El paje entra con una lámpara encendida.

FLORISEL

Santas y buenas noches.

LA DAMA

¡Ay!.. Llévate esa luz.

FLORISEL

Consideren que es malo tomar la luna.