Era la reina mora que un gigante tiene prisionera.

MARIA ISABEL

¿Y era muy guapa?

DOÑA MALVINA

¡Muy guapa, muy guapa!

MARIA FERNANDA

¿Así como mamá?

DOÑA MALVINA

Muy semejante. A su lado, sobre la yerba, tenía abierto un cofre de plata lleno de ricas joyas que rebrillaban al sol. El camino iba muy desviado, y la dama, dejándose el peine de oro preso en los cabellos, me llamó con su mano blanca que parecía una paloma en el aire. Yo, como era una niña, tomé miedo, y dime á correr, á correr...