el Artista excelso, es, el Artista raro, aquel, cuya maravilla de creación, escapa á la comprensión de la Muchedumbre, al gusto del rebaño letrado de su tiempo;

la antimonia entre su individualismo y, el medio ambiente, es lo que caracteriza al Genio;

el Artista Verdadero, el Artista raro, no es tolerado nunca, y, atrae la execración, del colectivo animal que lo rodea;

su grandeza lo aisla tanto como su voluntad;

el Grande escritor de quien vengo á hablaros, es un Extraño y un Aislado;

en el Pórtico del Ideal, que es su templo, aparece así, Enigmático y Taciturno, escoltado por dos efigies: el Silencio y el Ensueño;

Valle-Inclán, no es un escritor popular, ni siquiera un escritor, célebre, es simplemente, un escritor glorioso;

la Gloria no se dicierne, la Gloria se posee;

Valle-Inclán, no colinda por ningún lado con la popularidad;

no cultiva el género chico, que hace veinte años triunfa en España, y, educa y divierte el alma heroica y triste de ese pueblo;