AY un silencio. En la penumbra de la tarde las voces apagadas tienen un profundo encanto sentimental, y en la oscuridad crece el misterio de los rostros y de las sonrisas. Lentamente la dama alza su mano diáfana como mano de fantasma y toca la mano del Marqués de Bradomín.

LA DAMA

¿En qué piensas, Xavier?

EL MARQUES DE BRADOMIN

En el pasado, Concha.

LA DAMA

Tengo celos de él.

EL MARQUES DE BRADOMIN

Es el pasado de nuestros amores.

LA DAMA