MAX
El café es un lujo muy caro, y me dedico a la taberna, mientras llega la muerte.
RUBÉN
Max, amemos la vida, y mientras podamos, olvidemos a la Dama de Luto.
MAX
¿Por qué?
RUBÉN
¡No hablemos de Ella!
MAX
¡Tú la temes, y yo la cortejo! Rubén, te llevaré el mensaje que te plazca darme para la otra ribera de la Estigia. Vengo aquí para estrecharte por última vez la mano, guiado por el ilustre camello Don Latino de Hispalis. ¡Un hombre que desprecia tu poesía, como si fuese Académico!