iLa bestia del trasgo!…

EL CABALLERO

iLa bestia que yo montaba! Despierta a Don Galan para que la meta en la cuadra.

LA ROJA

Denantes llamandole estuve porque bajare a abrir, y no hubo modo de despertarlo. iCon perdon de mi amo, hasta le di con el zueco!

El caballero se sienta en un sillon de la antesala, y la vieja se acurruca en el quicio de la puerta. Se oye de tiempo en tiempo el largo relincho y golpear del casco en el porton.

EL CABALLERO

Prueba otra vez a despertarle.

LA ROJA

Tiene el sueno de una piedra.