DON FARRUQUINO
No reconozco a Don Juan Manuel.
EL CAPELLAN
Tiene razon, cuando dice que va a morir.
Se llegan al presbiterio, se mueven vagarosos alrededor de la sepultura, tantean, se encorvan, y en silencio, con una rodilla en tierra, en un tacito acuerdo, comienzan a levantar la losa. Se les oye jadear. Cuando aparece el hueco negro, pestilente, humedo, el viejo linajudo se inclina sobre el, y solloza con un sollozo sofocado y terrible de leon viejo. El hijo, con los ojos nublados de miedo, se aparta.
DON FARRUQUINO
iNo puedo mas!
EL CAPELLAN
Temo que a tu padre le de un arrebato de sangre.