iMaria Soledad, aqui estoy! iHablame!

EL CAPELLAN

Basta ya, senor….

EL CABALLERO

iQuiero ver su rostro por ultima vez!

El Caballero levanta la tapa del feretro y en la oscuridad de la cueva albean las tocas del sudario y destella la cruz colocada sobre el pecho, entre las manos yertas. El Caballero se inclina, y un aire de humeda pestilencia, que le hace sentir todo el horror de la muerte, pone frio en su rostro.

EL CABALLERO

iMaria Soledad, esperame!… Tienes los ojos abiertos y siento que me miras… Ahora me voy, pero vendre pronto y para siempre a tu lado… iDios!… iDios!… iCativo Dios, por que me llevaste a la Rusa!….

El Capellan acude, y levanta el desfallecido cuerpo del Caballero. El hijo, mas tardo por miedo o desamor, se acerca tambien y le ayuda. Casi en brazos le sacan de la capilla. Don Juan Manuel, en la puerta los hace detener y se arrodilla.

EL CABALLERO