Senor capellan, necesito la absolucion de mis pecados para reunirme con mi mujer en el Cielo.

EL CAPELLAN

Es menester que haga confesion de ellos.

EL CABALLERO

No tengo mas que uno… iUno solo que llena toda mi vida!… Hare
Confesion publica… Llamad a los criados… Que acudan todos…
iCriados de mi casa!… iHermanos que llegasteis aqui conmigo!…
?Donde estais? iQuiere hacer confesion ante vosotros Don Juan Manuel
Montenegro! ?Donde estais? iLlegad todos!

El hijo y el capellan se interrogan con una mirada. En sus ojos asoma el mismo pensamiento, y se dicen si no ha pasado sobre ellos, en aquellas palabras, una rafaga de locura. Los criados y los mendigos van llegando de la cocina con un rumor lento, ojos de susto, gesto de misterio, y se detienen sobre el umbral de la puerta.

ALGUNAS VOCES

iAve Maria Purisima!

EL CABALLERO

iCavada tengo la sepultura! He visto en mi camino a la muerte y estan marcadas mis horas… Cuando echeis el cuerpo a la tierra, volved a poner la losa que han alzado mis manos, pero antes no. iMaldito sea quien lo intente!… Tu, mal hijo, no finjas dolor… Lleva a los otros la noticia, y celebradla juntos en la cueva de los ladrones, en el cubil de un lobo, donde nadie os vea. Cuanto era mio, manana sera vuestro, y el cuerpo que sera de los gusanos, tendra mas noble destino… No lloreis vosotros, criados y hermanos mios, que estas puertas las hallareis siempre francas, y, aunque fria, siempre sentireis mi mano tendida hacia vosotros. iNo dejo otra manda para que mis crimenes me sean perdonados, y he de alzarme de la sepultura si no fuese cumplida! No lloreis, y haced silencio, que quiero confesar mis pecados al senor capellan de mi casa. No tengo mas que un pecado… iUno solo que llena toda mi vida!… He sido el verdugo de aquella santa con la impiedad, con la crueldad de un centurion romano en los tiempos del emperador Neron… Un pecado de todos los dias, de todas las horas, de todos los momentos… No tengo otro pecado que confesar… La aficion a las mujeres y al vino, y al juego, eso nace con el hombre… Pecado grande es haber sido verdugo de un alma y haber puesto en ella garfios encendidos en las hogueras del Infierno. iLos garfios que en las carnes de los condenados clava Satanas!… Y ahora me arrodillo para recibir la absolucion… Senor capellan, la absolucion, y la tuya tambien, mal hijo, ya que tienen esa gracia tus manos impuras. Absolvedme y despues clavad esa ventana, clavad esa puerta, dejadme aqui como en un pozo, solo, para morir.