iCalla, mujer, que tus maldiciones ya se cumplen!
El Caballero se incorpora en el lecho de algas, y la viuda y los cuatro ninos tiemblan al reconocerle. En la oscuridad de la cueva apenas se distingue la sombra del viejo linajudo, y su voz tiene una resonancia oscura de caos y tinieblas como si saliese de la oquedad del roquedo.
LA MUJER
iTanta es la dolor de mi alma, que hablo sin sentido!… iPor estas cuatro criaturas, no me haga mal, senor Vinculero!
EL CABALLERO
iFuiste a mi casa y encontraste cerrada la puerta!
LA MUJER
iMe echaron los canes!….iPedia un bien de caridad para abrir una cueva!….
FUSO NEGRO
iCinco cirios, cinco rabos, cinco demonios coronados!