EL CABALLERO
iYo cavare la cueva para tu marido! Si faltase azada, la cavare con mis manos….Para la mortaja ire a pedir una limosna en la casa que fue mia, y si hallo la puerta cerrada la derribare para que entres tu con tus hijos….
FUSO NEGRO
iY el loco tambien!
EL CABALLERO
iHare respetar mi voluntad! Los muertos seran sepultos y amparados los vivos. Se cumpliran todas las mandas que ordene. Venid conmigo, y en el umbral de mi Casa me vereis pedir una limosna para vosotros. Despues, cumplanse tus maldiciones, y lleven los perros por este arenal mi corazon desesperado.
El Caballero sale de la cueva. La lluvia moja su cabeza blanca y su barba patriarcal que aborrasca el viento, llevandola de uno al otro hombro. La viuda, el loco y los ninos le siguen como sombras de su delirio. Van los ninos atenazados a la falda de la madre, y llorando de miedo. Todos parecen perdidos en la vastedad del paramo.
EL CABALLERO
iDesfallezco de hambre!….iNo veo!…iApenas puedo andar!… Esos ninos que me den un poco de su pan.