iEl que cruce esos umbrales no vuelve a salir!
DON GONZALITO
iAtreveos, miserables!
DON FARRUQUINO
iYa no gritais, mal nacidos!
EL CABALLERO
iEntrad conmigo todos! iMis verdaderos hijos sois vosotros! iAyudadme para que pueda saciar vuestra hambre de pan y vuestra sed de justicia! iAyudadme como hijos! iAyudadme como animales hambrientos, como arcangeles o como demonios! iRabiad, ovejas!
Todos permanecen ante la puerta cobardes, mudos y quietos. El Caballero entra solo, y sus voces bajo la boveda del zaguan, se alejan y se pierden. Los cuatro mancebos se retiran del balcon, unanimes en el impulso violento y fiero. Andreina empuja la puerta para cerrarla, y en aquel momento adelantase la Figura gigante del pobre lazarado, derriba por tierra a la bruja y penetra en el zaguan clamando, y todos le siguen repitiendo sus voces.
EL POBRE DE SAN LAZARO
iEs nuestro padre! iEs nuestro padre!