JORNADA SEGUNDA
ESCENA SEGUNDA
Un poco mas adelante, siguiendo por aquel camino humilde de verdes orillas, un paraje de alamos y de agua. El primogenito encuentra a su padre, que viene a pie entre la hueste de mendigos, y refrena el caballo haciendose a un lado para dejar paso a todos. Don Juan Manuel no le reconoce hasta cruzar por su lado. Entonces le mira con altivez, pero sin colera, desenganado, desdenoso, triste.
EL CABALLERO
iAh!… Eres tu, bandido.
DON PEDRITO
iYo soy!
EL CABALLERO
Al fin nos encontramos. ?Te han dicho que tienes mi maldicion?