LIBRO TERCERO

PASO DE BUFONES

I

Tirano Banderas, en la ventana, apuntaba su catalejo sobre la Ciudad de Santa Fe:

—¡Están de gusto las luminarias! ¡Pero que muy lindas, amigos!

La rueda de compadres y valedores rodeaba el catalejo y la escalerilla astrológica, con la mueca verde encaramada en el pináculo:

—No puede negársele al pueblo pan y circo. ¡Están pero que muy lindas las luminarias!

De Santa Mónica, el viento del mar traía los opacos estampidos de una fusilada:

—¡El pueblo, libre de propagandas funestas, es bueno! ¡Y el rigor muy saludable!

La trinca de compadritos, abierta en círculo, tenía la atención pendiente del Tirano.