Se consternó Don Celes: Y puso su rejón el Coronel-Licenciado:

—En ese simulacro, parece haber sido comadrón el Señor Ministro de España.

Gemía Don Celes:

—¡Estoy consternado!

Tirano Banderas rasgó la boca con mueca desdeñosa:

—Por veces nos llegan puros atorrantes representando a la Madre Patria.

Suspiró Don Celes:

—Veré al Barón.

—Véale, y hágale entender que tenemos su crédito en las manos. El Señor Ministro recapacitará lo que hace. Hágale presente un saludo muy fino de Santos Banderas.

El Tirano se inclinó, con aquel ademán mesurado y rígido de figura de palo: