—¿Cuál será la idea del patrón?

El Licenciado Nacho Veguillas, sesga la boca y saca los ojos remedando el canto de la rana:

—¡Cua! ¡Cua!

Y le desprecia con un gesto, tirándose del pirulo chivón de la barba, el Mayor Abilio del Valle:

—¡No está el guitarrón para ser punteado!

—¡Mayorcito del Valle, hay que fregarse!

El Licenciado Carrillo no salía de su tema:

—Preciso es adivinarle la idea al patrón, y dictaminar de acuerdo.

Nacho Veguillas hacía el tonto mojiganguero:

—¡Cua! ¡Cua! Yo me guío por sus luces, Licenciadito.